Drágame Brunch: crear una marca para celebrar la cultura queer latine
- Pablo Castillo

- 30 jul
- 6 min de lectura
De un evento de temporada a una experiencia comunitaria con identidad propia

El reto
Drágame Brunch no nació con su nombre ni identidad actuales. El evento había surgido inicialmente como 5 de Mayo, una celebración de temporada que posteriormente evolucionó hasta convertirse en Sabroso Brunch.

Aunque ambos conceptos crearon oportunidades para reunir a la comunidad, ninguno había llegado a consolidarse como una marca diferenciada, reconocible y capaz de crecer más allá de una fecha o temática concretas. El reto consistía en transformar el evento en una experiencia con identidad propia, capaz de transmitir de inmediato su carácter queer y latine y, al mismo tiempo, contribuir a los objetivos del programa Workforce Pathways de Entre Hermanos, financiado por el Departamento de Salud del Estado de Washington.

El proyecto surgió, además, en un momento especialmente difícil. Las comunidades inmigrantes, LGBTQ+, latines, trans e indocumentadas se enfrentaban a una creciente hostilidad e incertidumbre. No bastaba con crear otro evento de entretenimiento: la experiencia debía ofrecer visibilidad, alegría y un auténtico sentido de pertenencia colectiva.

Mi papel
Apenas unos meses después de incorporarme como director de Comunicaciones de Entre Hermanos, lideré el proyecto desde su reposicionamiento inicial hasta la celebración del evento.

Mis responsabilidades fueron más allá del ámbito de la comunicación e incluyeron:
Conceptualización de marca y naming
Estrategia de comunicación y contenidos
Identidad visual y dirección creativa
Experiencia del público
Planificación y producción del evento
Gestión presupuestaria y de pagos
Coordinación de artistas, proveedores y organizaciones colaboradoras
Gestión del voluntariado
Desarrollo de la escaleta
Cumplimiento de los objetivos de la subvención del Departamento de Salud del Estado de Washington
Creación de la marca
El primer paso fue dotar a la experiencia de un nombre y una identidad distintivos, memorables y auténticamente conectados con la comunidad a la que representaba.

El proceso de creación del nombre se convirtió en una experiencia colaborativa en la que participó personal de toda la organización. Sus perspectivas, conocimientos culturales y vínculos con las comunidades a las que Entre Hermanos atendía ayudaron a dar forma y fortalecer el concepto. De este proceso colectivo surgió Drágame Brunch, el nombre que mejor capturaba el espíritu y la ambición del evento.
En sustitución de Sabroso Brunch, el nuevo nombre combinaba el lenguaje del drag con una invitación lúdica a participar, creando una propuesta expresiva, culturalmente relevante e inmediatamente reconocible.

La nueva identidad desvinculó el evento de su asociación con el Cinco de Mayo y proporcionó a Entre Hermanos un concepto capaz de crecer, trasladarse a otros lugares y regresar en futuras ediciones, sin quedar limitado a una festividad concreta.
La comunidad antes que el entretenimiento
El entretenimiento ocupaba un lugar central en la experiencia, pero el impacto comunitario guio cada decisión de producción.

Los artistas, proveedores y colaboradores creativos fueron seleccionados intencionadamente dentro de la comunidad latine. El evento se convirtió en una plataforma para el talento local, garantizando al mismo tiempo que los recursos invertidos en su producción también circularan dentro de las comunidades a las que Entre Hermanos atendía.

El resultado no fue simplemente un espectáculo de drag acompañado de un brunch, sino un entorno en el que la cultura, la visibilidad, las oportunidades económicas y la celebración se reforzaban mutuamente.
Creando junto a la comunidad de Monarcas
Los centros de mesa del evento fueron creados en colaboración con Monarcas, el único grupo de apoyo dedicado específicamente a mujeres trans latinas en el estado de Washington.

Con el apoyo de Joel Aguirre, responsable del Programa de Prevención y uno de los talentos creativos más reconocidos de Entre Hermanos, coordiné un taller en el que cada participante diseñó su propia muñeca de papel. Mientras trabajaban juntas, la actividad se convirtió en mucho más que un ejercicio de decoración para el evento. Las mujeres compartieron historias, recuerdos y experiencias personales, transformando el proceso creativo en un momento íntimo y casi terapéutico.

Las piezas terminadas trasladaron al propio evento las identidades y perspectivas individuales de sus creadoras. En lugar de recurrir a decoraciones genéricas, los centros de mesa se convirtieron en una expresión colectiva creada por integrantes de la misma comunidad que Drágame Brunch buscaba celebrar.

Tener la oportunidad de compartir aquella experiencia con ellas también fue profundamente significativo para mí. Se convirtió en uno de los momentos más personales de todo el proyecto y en un recordatorio de que el trabajo creativo centrado en la comunidad puede generar conexión y sentido de pertenencia mucho antes de que comience un evento.
El equipo sobre el escenario
Drágame Brunch también incluyó un proyecto de participación interna concebido para incentivar la implicación del personal y fortalecer la colaboración entre los distintos departamentos de la organización.

Durante los meses previos al evento, integrantes de distintos departamentos se reunieron cada viernes para ensayar una coreografía grupal original. El proceso creó un espacio alejado de sus funciones habituales, donde pudieron compartir sus talentos, estrechar vínculos y contribuir al evento de una manera completamente diferente.

La actuación final se convirtió en uno de los momentos más aplaudidos del brunch. Más que un elemento de entretenimiento dentro del programa, fue una celebración del trabajo en equipo, la generosidad y la alegría de crear algo juntos.
Al subir al personal al escenario, el proyecto convirtió a la comunidad interna de la organización en parte de la experiencia pública, demostrando que Drágame Brunch no solo había sido producido por el equipo, sino que este lo había acogido como propio y le había dado vida.
Una estrategia de comunicación integral
La campaña unificó todos los canales de comunicación bajo una misma visión creativa, incluyendo:
Identidad de marca y piezas gráficas promocionales
Estrategia y contenidos para redes sociales
Contenidos para la web y la plataforma de venta de entradas
Boletines informativos por correo electrónico
Promoción en radio
Alcance comunitario
Difusión a través de organizaciones colaboradoras y artistas
Iniciativas de participación del público
En lugar de presentar Drágame Brunch como un evento más de recaudación de fondos, la estrategia lo posicionó como una experiencia cultural compartida: un espacio creado por y para la comunidad LGBTQ+ latine.
Construyendo la experiencia
Lideré el desarrollo del evento como una experiencia integral para el público, coordinando el programa, los artistas, los proveedores, el voluntariado, el presupuesto, los pagos y la producción en vivo..

Cada elemento, desde la identidad visual y la campaña promocional hasta las actuaciones y el ritmo del programa, fue diseñado para integrarse en una misma experiencia.

Presentación de "Somos Entre Hermanos"
Drágame Brunch también acogió el estreno de Somos Entre Hermanos, el primer vídeo institucional producido profesionalmente por la organización en casi 35 años.
Su presentación permitió conectar la celebración con la misión general de la organización, dando al público la oportunidad de conocer a las personas, los programas y la comunidad que dan vida a Entre Hermanos.
El resultado
El 4 de mayo de 2025, Drágame Brunch vendió las 240 entradas disponibles, llenando todas las localidades de Club Sur, en Seattle.

Más importante aún, el proyecto transformó una iniciativa financiada con fondos de salud pública en una celebración con todas las entradas vendidas de la cultura, la visibilidad y el liderazgo de la comunidad LGBTQ+ latine.
Además, consolidó Drágame Brunch como una marca reconocible y demostró cómo la estrategia de comunicación, la dirección creativa y la producción de eventos podían trabajar de forma integrada para convertir un programa de la organización en una experiencia pública significativa.
Reflexión
Drágame Brunch demostró que la comunicación centrada en la comunidad puede hacer mucho más que promocionar un evento: puede generar sentido de pertenencia, dirigir recursos hacia el talento local y ofrecer a una organización una plataforma desde la que hacer tangible su misión.
El proyecto integró estrategia, marca, narrativa y experiencia en vivo bajo una visión común, creando una celebración que pertenecía inequívocamente a la comunidad para la que había sido concebida.
DETALLES DEL PROYECTO
Construido con:
Entre Hermanos
Mi contribución:
Coordinador principal · Desarrollo de marca · Dirección creativa · Estrategia de comunicación · Dirección del evento
Disciplinas:
Estrategia de marca · Participación comunitaria · Dirección creativa · Producción de eventos · Relaciones públicas
El reto:
Transformar un evento de temporada ya existente en una marca diferenciada y con capacidad de crecimiento, creando una experiencia que celebrara la cultura LGBTQIA+ latine y, al mismo tiempo, reforzara la visibilidad, el sentido de pertenencia y la participación comunitaria.
Alcance:
Desarrollo de marca · Proceso colaborativo de naming · Concepto creativo · Estrategia de comunicación · Participación comunitaria · Coordinación de talento y proveedores · Activación del personal · Producción del evento · Gestión presupuestaria · Experiencia en vivo
Impacto:
Un evento con las 240 entradas disponibles agotadas, una nueva marca reconocible para Entre Hermanos, un elenco compuesto íntegramente por talento latine, la participación significativa de la comunidad de Monarcas, la implicación de personal de distintos departamentos y el estreno del primer vídeo institucional producido profesionalmente por la organización en casi 35 años.




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